El Rosario Meditado por la Conversión y la Paz de Venezuela

Les comparto el Santo Rosario meditado por la conversión y la paz de Venezuela, corresponde a los misterios dolorosos para estos tiempos.

Conocí esta hermosas oraciones y meditaciones en un retiro espiritual hace varios años, me entregaron un folleto, lo he guardo con mucho amor y hoy lo comparto para que seamos más los que recemos por el futuro del país.

Intención

Por la conversión y la paz de Venezuela. En este momento en que nos preparamos para rezar los Misterios Dolorosos del Santo Rosario, hagamos primero un acto de reparación y de alabanza como fue dada por nuestro Señor a Sor María de San Pedro.

Oración

“Que el más santo, más sagrado, más adorable, más incomprensible e inefable nombre de Dios sea siempre alabado, bendecido, amado, adorado y glorificado, en el cielo, en la tierra y bajo la tierra, por todas las criaturas de Dios, y por el Sagrado Corazón de Nuestro Señor Jesucristo en el Santísimo Sacramento del Altar. Amén”

Imaginemos el Santo Rostro de Jesús. Nuestra Señor dijo a Sor María de San Pedro: “Ofreciendo Mi Rostro a mi Padre Eterno, nada será rechazado y se obtendrá la conversación de muchos pecadores”

Ofrecimiento

“Padre Eterno, te ofrezco el Adorable Rostro de tu amado hijo, por el honor y la gloria de tu santo nombre, por la conversión de los pecadores y por la salvación de los moribundos, especialmente en esta ciudad de  ——— y en todas las ciudades de este mundo. Amen” , reza El Credo.

Primer Misterio de Dolor: La agonía de Jesús en Huerto de Los Olivos.

Contemplemos al Señor arrodillado en el Huerto de Getsemaní, sudando gotas de sangre. Oremos:

“Oh bendito Jesús, yo te invoco a través de tus santas heridas y coloco dentro de cada uno de los poros abiertos por tu sagrado dolor y agonía, a nuestra Iglesia Venezolana desde su más alta jerarquía, representada por nuestro Cardenal, Arzobispos, Obispos, miembros de la Conferencia Episcopal, sacerdote, diáconos, seminaristas, religiosos, religiosas y laicos comprometidos; así como a todos los bautizados.

Oro a través de Tu preciosa sangre y con ella sello dentro de estas santas heridas a cada una de estas personas. Señor Jesús, ato en tu santo nombre a todo el mal para que no corrompa a estas personas e invoco Tu Divina Justicia y Tu Divina Misericordia sobre ellas. Amén”

Después de cada misterio reza lo siguiente

Padrenuestro, 10 Ave María, Gloria

Oh Jesús mío perdona nuestros pecados, líbranos de las llamas del infierno y lleva a todos las almas al cielo, especialmente a los más necesitadas de tu infinita misericordia.

Segundo Misterio de Dolor: La Flagelación de Jesús atado a una columna.

Contemplemos a Jesús amarrado por las cadenas de la columna de la flagelación, su sagrada carne arrancada y desgarrada.

“Oh, bendito Jesús, yo te invoco a través de tus santas heridas y coloco dentro de cada una de tus más profundas heridas abiertas, que expusieron tu sagrado hueso de tu santísima espalda, a todas las familias de Venezuela, especialmente a las que viven en la ciudad de ——– a todas aquellas que viven en pobreza, a las que se han divorciado o que se habrán de divorciar, a las que han cometido la abominación del aborto o que lo están considerando, y a todos aquellas que son presa de la violencia y la perversión. También coloco en estas crueles y devastadoras heridas, a todos sus descendientes para liberarlo de la mancha de todos estos pecados y mantenerlos bajo la protección de la Sagrada Familia.

Oro a través de Tu preciosa sangre y con ella sello dentro de estas santas heridas a cada una de estas personas. Señor Jesús, ato en tu santo nombre a todo el mal para que no corrompa a estas personas e invoco Tu Divina Justicia y Tu Divina Misericordia sobre ellas. Amén”

Tercer Misterio de Dolor: Jesús coronado de espinas.

Contemplemos a nuestros benditos Señor empapado en su sagrada sangre, desgarrado y deformado por los golpes y casi sin poder respirar, después de haber sido continuamente burlado, y de que le clavaran profundamente, hasta su sagrado cráneo, la corona de espinas, Oremos:

“Oh, bendito Jesús, yo te invoco a través de tus santas heridas y coloco dentro de cada una de estas inefables, abrasadoras y mortales heridas, causadas por las espinas que eran como dagas, a todos nuestros gobernantes, representados por nuestro presidente y demás funcionarios públicos; a todos los componentes e integrantes de nuestras Fuerzas Armadas en Venezuela, y todos los funcionarios policiales y de seguridad del Estado, desde la más alta jerarquía hasta el nivel inicial de formación militar, así como los integrantes de la reserva y todas las demás personas que tienen autoridad sobre otros, desde la autoridad más sencilla hasta la de aquellos que tienen la vida y el destino de los demás en sus manos.

Oro a través de Tu preciosa sangre y con ella sello dentro de estas santas heridas a cada una de estas personas. Señor Jesús, ato en tu santo nombre a todo el mal para que no corrompa a estas personas e invoco Tu Divina Justicia y Tu Divina Misericordia sobre ellas. Amén”

Cuarto Misterio de Dolor: Jesús con la cruz a cuestas camino al Calvario.

Contemplamos a nuestro bendito Señor caído por tercera vez, sus santos pies tan torturados, sus santas piernas tan desgarradas, sus amadas rodillas tan maltratadas, sus santísimas manos, brazos y codos tan punzantes dolores, recordemos especialmente de nuestro querido Jesús, la herida de sagrados hombros, sobre los cuales llevó su amada cruz. Su carne estaba tan desgarrada que dejaba ver hasta sus huesos (según fue dicho a San Bernardo de Claraval) Oremos:

“Oh, bendito Jesús, yo te invoco a través de tus santas heridas y coloco dentro de cada una de estos salvíficos tormentos, a todos los que integran y laboran en los medios de comunicación sociales de Venezuela: televisión, radio, prensa escrita, internet; y en cualquier tipo de actividad que constituye expresión de la opinión, especialmente a aquellos que producen y deciden lo que nosotros y nuestros hijos vemos, oímos y leemos. Te pido especialmente por aquellos que están activamente promoviendo la pornografía, la perversión y el ocultismo.

Oro a través de Tu preciosa sangre y con ella sello dentro de estas santas heridas a cada una de estas personas. Señor Jesús, ato en tu santo nombre a todo el mal para que no corrompa a estas personas e invoco Tu Divina Justicia y Tu Divina Misericordia sobre ellas. Amén”

Quinto Misterio de Dolor: La crucifixión y muerte de Jesús en la santa cruz.

Después de contemplar a nuestro bendito Señor clavado a su cruz, sufriendo una muerte horrible y atroz, con cada uno de sus dolorosos pensamientos centrados en nosotros, hacia nuestra redención y salvación, y finalmente entregándonos al cuidado de su Madre. Oremos:

“Oh, bendito Jesús, yo invoco a través de tus santas heridas y coloco muy dentro de cada una de estas heridas de crucifixión; de tus amadas manos, de tus santos pies y de la venerada herida de tu sagrado costado, a todas las personas involucradas en algún delito contra la vida o la propiedad de otro ser humano. Coloco en estas heridas a todos los asesinos, secuestradores, violadores, torturadores y demás delincuentes; a todos los presos en general, especialmente aquellos que han cometido delitos graves; así como aquellos que han sido encarcelados injustamente.

Oro a través de Tu preciosa sangre y con ella sello dentro de estas santas heridas a cada una de estas personas. Señor Jesús, ato en tu santo nombre a todo el mal para que no corrompa a estas personas e invoco Tu Divina Justicia y Tu Divina Misericordia sobre ellas. Amén”

La Salve, Oración de San Miguel Arcangel y 10 veces  la jaculatoria:

Jesús, María y José salvad almas

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